Es este el momento, no hay otro porque no vivo otro.
Es esta la frecuencia que oigo, !es el momento! porque saboreo las mentiras y las verdades de la vida y me retraso mientras permanezco enfrascada y enroscada (he de hacer un algo).
No vale esperar al equilibrio para disfrutar VIVIENDO, no vale.
Mi novela es una realidad porque cuenta con cincuenta y tres páginas, casi un cuarto de lo que se espera de ella, porque tiene vida y se alimentará incluso de mis fracasos, de mis constantes errores encontrará camino, de cuántos obstáculos impuestos nacerán personajes y aunque adquieran polvo sus páginas, un mes u otro las soplaré y las reviviré, las avivaré...
Prometido.
Habrá un tiempo más liviano y placentero, más tranquilo y más fácil de vivir; y ese tiempo llegará si aprendo a agradecer y disfrutar de cuanto poseo (la mejor familia, los mejores amigos, unas vistas hogareñas privilegiadas, mi playa, grandes educadoras, mis libros, mi afición por escribir, mi perra, el café matutino y cigarro, mis cinco minutos de silencio interior diarios, una ducha, el barro del río, mis pimientos asados, una cerveza, una coca cola, un chupito de vodka, un tranquilizador suspiro, mi sofá, mi cama, las caricias con sus abrazos.......)